VIVIENDA UNIFAMILIAR PASSIVHAUS PREMIUM

 
 

arquitectura, paisaje y eficiencia energética.

Situada en Yéqueda, a pocos kilómetros al norte de Huesca, en el paisaje abierto de la Hoya de Huesca, esta vivienda unifamiliar se concibe como una propuesta de arquitectura contemporánea que integra sostenibilidad, confort y relación con el entorno.

Su emplazamiento en una extensa llanura, a los pies del barranco de Majarrón, ofrece un paisaje caracterizado por la amplitud visual y la presencia del horizonte. Esta condición constituye un punto de partida para abordar el proyecto desde una arquitectura atenta al lugar, a la luz natural y a la relación entre la vivienda y el territorio que la rodea.

La configuración volumétrica del edificio viene determinada por la disposición de sus cubiertas, que se sitúan a diferentes alturas en función de las dimensiones de las estancias que cubren y de si se desarrollan sobre una o dos plantas. Todas ellas se resuelven mediante cubiertas inclinadas a dos aguas, cuya combinación define la silueta del conjunto y articula la volumetría de la vivienda.

Esta disposición permite expresar al exterior la organización interior del programa, estableciendo una correspondencia entre los espacios habitables y la forma del edificio. Las distintas alturas de cubierta generan una composición de volúmenes diferenciados, pero integrados en una unidad arquitectónica, que aporta ritmo y profundidad al conjunto.

La vivienda responde al estándar Passivhaus Premium, incorporando la eficiencia energética como principio fundamental del diseño. La orientación, el control de las ganancias solares, el aislamiento térmico, la estanqueidad de la envolvente y la ventilación mecánica con recuperación de calor forman parte de una estrategia conjunta destinada a minimizar la demanda energética y garantizar unas condiciones interiores de máximo confort durante todo el año.

La geometría de las cubiertas contribuye así a definir la identidad de la vivienda, conjugando una imagen contemporánea con una tipología reconocible y vinculada a la tradición constructiva del entorno.

La precisión constructiva y la integración de soluciones técnicas de altas prestaciones permiten alcanzar un elevado nivel de eficiencia, entendiendo la sostenibilidad no como un añadido, sino como una cualidad inherente a la arquitectura. En este sentido, el proyecto busca el equilibrio entre las exigencias del clima, las características del emplazamiento y las necesidades de sus habitantes.

Más allá de sus prestaciones energéticas, la vivienda se plantea como un espacio para disfrutar de la tranquilidad y la amplitud del paisaje. La relación entre interior y exterior adquiere especial relevancia en un entorno abierto, donde la luz, las vistas y la percepción del horizonte contribuyen a definir la experiencia doméstica.

El edificio se desarrolla en dos plantas, con una distribución que responde a un estudio detallado del programa de necesidades y a la voluntad de organizar de forma funcional las distintas actividades domésticas. La disposición de las estancias diferencia los espacios de uso cotidiano de aquellos destinados al descanso y al trabajo, favoreciendo una relación fluida entre las distintas áreas de la vivienda.

El resultado es una vivienda que combina innovación constructiva, calidad espacial y compromiso ambiental. Una arquitectura pensada para habitar el paisaje de la Hoya de Huesca desde el confort y la eficiencia, en la que el estándar Passivhaus Premium se integra en una visión global del proyecto: construir mejor, consumir menos y mejorar la calidad de vida.